Todo líder necesita un círculo íntimo que lo apoye, lo edifique y le aporte valor. Su tarea es desarrollar ese círculo para sí mismo. Al hacerlo, debe elegir con mucha sabiduría, porque el círculo íntimo lo fortalecerá o lo debilitará.
Proverbios 11:14 En faltando la industria, cae el pueblo: mas en la multitud de consejeros hay salud.
¿Quién pertenece a tu círculo íntimo?
- ¿Personas creativas?
- ¿Personas leales?
- ¿Personas sabias?
- ¿Personas influyentes?
- ¿Personas de fe?
- ¿Personas dispuestas a aprender?
- ¿Personas íntegras?
- ¿Personas con la misma visión?
- ¿Personas con dones complementarios?
Un líder se desarrollará según las personas con las que trabaja. Si son diez personas muy deportistas, es muy probable que él sea el undécimo. Si son diez personas delincuentes, probablemente él será el undécimo.
Proverbios 13:20 El que anda con los sabios, sabio será: mas el que se allega a los necios, será quebrantado.
Un líder sabio ha entendido este principio, no solo para sí mismo, sino también para su equipo. Elige con sabiduría a quién incorporar, y también elige con sabiduría a quién apartar. Ambas cosas forman parte de las tareas al construir el círculo íntimo.