No hay liderazgo sin autodisciplina. Los príncipes de Ezequiel 19 no tenían autodisciplina. Por eso tampoco fueron capaces de dirigir bien a otros. Los líderes deben primero dirigirse bien a sí mismos, y así se ganan el derecho a dirigir. Los mejores líderes son modelos a seguir para quienes los siguen.
Ezequiel 19:1-14
Lamento sobre la casa real
1 Y tú levanta esta endecha sobre los príncipes de Israel,
2 Y dirás: ¿Cómo se echó entre los leones tu madre la leona? Entre los leoncillos crió sus cachorros.
3 E hizo subir uno de sus cachorros, vino á ser leoncillo, y aprendió á prender presa, devoró hombres.
4 Y las gentes oyeron de él; fué tomado con el lazo de ellas, y le trajeron con grillos á la tierra de Egipto.
5 Y viendo ella que había esperado mucho tiempo, y que se perdía su esperanza, tomó otro de sus cachorros, é hízolo leoncillo.
6 Y él andaba entre los leones; hízose leoncillo, aprendió á hacer presa, devoró hombres.
7 Y conoció sus palacios, y desoló sus ciudades; y la tierra fué asolada, y su abundancia, del estruendo de sus bramidos.
8 Y dieron sobre él las gentes de las provincias de su alrededor, y extendieron sobre él su red; en su hoyo fué preso.
9 Y pusiéronlo en cárcel con cadenas, y lleváronlo al rey de Babilonia; metiéronlo en fortalezas, para que su voz no se oyese más sobre los montes de Israel.
10 Tu madre fué como una vid en tu sangre, plantada junto á aguas, haciendo fruto y echando ramas á causa de las muchas aguas.
11 Y ella tuvo varas fuertes para cetros de señores, y levantóse su estatura por encima entre las ramas, y fué vista con su altura, y con la multitud de sus sarmientos.
12 Empero fué arrancada con ira, derribada en tierra, y el viento solano secó su fruto; fueron quebradas y secáronse sus ramas fuertes; consumiólas el fuego.
13 Y ahora es plantada en el desierto, en tierra de sequedad y de aridez.
14 Y ha salido fuego de la vara de sus ramos, que consumió su fruto, y no ha quedado en ella vara fuerte para cetro de señorío. Endecha es ésta, y de endecha servirá.