El profeta Amós hace seguir a sus palabras de advertencia sobre el juicio cálidas palabras de aliento. El libro termina con una visión de futuro llena de esperanza, sanidad y cambio positivo. Muestra una vez más con mucha claridad cuánto necesitan las personas al mismo tiempo amonestación y afirmación.
Los profetas de la Biblia siguieron casi todos el mismo patrón. Primero anunciaban el juicio y luego pintaban la imagen de un futuro mejor, en el que las personas se convierten y se realinean con la visión que Dios les había dado. Amós habló del futuro de la siguiente manera.
- El liderazgo será restaurado (v. 11)
- La infraestructura será reparada (v. 11)
- La tierra conquistada será repartida (v. 12)
- Se da esperanza de prosperidad (v. 13-15)
Las personas se deprimen cuando solo escuchan palabras de juicio. Necesitan visiones fuertes que les muestren cómo, junto con Dios, pueden mejorar la situación.
Amós 9.11-15
La salvación futura del pueblo de Dios
11 En aquel día levantaré el tabernáculo de David, caído, y cerraré sus portillos, y levantaré sus ruinas, y edificarélo como en el tiempo pasado;
12 Para que aquellos sobre los cuales es llamado mi nombre, posean el resto de Idumea, y todas las gentes, dice Jehová que hace esto.
13 He aquí vienen días, dice Jehová, en que el que ara alcanzará al segador, y el pisador de las uvas al que lleva la simiente; y los montes destilarán mosto, y todos los collados se derretirán.
14 Y volveré la cautividad de mi pueblo Israel, y edificarán las ciudades asoladas, y las habitarán; y plantarán viñas, y beberán el vino de ellas; y harán huertos, y comerán el fruto de ellos.
15 Pues los plantaré sobre su tierra, y nunca más serán arrancados de su tierra que yo les dí, ha dicho Jehová Dios tuyo.