Es solo apropiado que el último capítulo del libro de Zacarías prediga la victoria definitiva de Dios. Nadie domina la Ley de la Victoria tan bien como Dios mismo. Aquí predice la victoria y da a la gente una dirección de cómo vivir, la motiva a perseverar y le da esperanza de un futuro mejor.
Zacarías 14:16-21
16 Y será que, todos los que quedaren de todas las gentes que vinieron contra Jerusalem, subirán de año en año para adorar al Rey Jehová de los ejércitos, y á celebrar la solemnidad de las cabañas.
17 Y acontecerá que, la familia de la tierra que no subiere á Jerusalem para adorar al Rey Jehová de los ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia.
18 Y si la familia de Egipto no subiere y no viniere, sobre ellos no habrá lluvia; vendrá la plaga con que Jehová herirá las gentes que no subieren á celebrar la solemnidad de las cabañas.
19 Esta será la pena del pecado de Egipto, y del pecado de todas las gentes que no subieren á celebrar la solemnidad de las cabañas.
20 En aquel tiempo estará grabado sobre las campanillas de los caballos, SANTIDAD A JEHOVA; y las ollas de la casa de Jehová serán como los tazones delante del altar.
21 Y será toda olla en Jerusalem y Judá santidad á Jehová de los ejércitos; y todos los que sacrificaren vendrán y tomarán de ellas, y cocerán en ellas: y no habrá más Cananeo en la casa de Jehová de los ejércitos en aquel tiempo.