El momentum es el mejor amigo de un líder. Una visión compartida, un idioma compartido y un esfuerzo compartido de la gente de Babel generó un momentum increíble. Lamentablemente, usaron ese momentum para sus propias metas y no para las metas de Dios. Como resultado, Dios destruyó su momentum dándoles numerosos idiomas nuevos y dispersándolos a todos los vientos.
- Génesis 11:4 Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.