El impulso es el mejor amigo de un líder. Después de que los israelitas derrotaran a los amorreos, llegaron a Basán. Dios les dijo que atacaran. Habiendo ya probado la copa del triunfo en la batalla anterior, no dudaron, atacaron y vencieron de nuevo. Esto los llevó a tomar 60 ciudades fortificadas y sin fortificar en esa región. El éxito engendra éxito.
Deuteronomio 3:4-5
4 Y tomamos entonces todas sus ciudades: no quedó ciudad que no les tomásemos: sesenta ciudades, toda la tierra de Argob del reino de Og en Basán.
5 Todas éstas eran ciudades fortalecidas con muros altos, con puertas y barras; sin otras muchas ciudades sin muro.