En el último capítulo de este breve libro, Joel anuncia el juicio sobre las naciones. El pueblo de Israel podría esperar un futuro lleno de esperanza si respondía con obediencia. Joel predice que Dios traerá terror a los rebeldes y esperanza a los fieles.
La Ley de la Navegación lleva a los líderes a ocuparse de tres aspectos del liderazgo. Deben interpretar el presente, ver el futuro y planear los próximos pasos. Joel se lo muestra a la gente en forma de metáfora, para que vean lo que él ve.
Joel 3:1-21
El juicio de Dios sobre las naciones. La salvación de Israel
1 Porque he aquí que en aquellos días, y en aquel tiempo, en que haré tornar la cautividad de Judá y de Jerusalem,
2 Juntaré á todas las gentes, y las haré descender al valle de Josaphat, y allí entraré con ellos en juicio á causa de mi pueblo, y de Israel mi heredad, á quien ellos han esparcido entre las gentes, y partieron mi tierra;
3 Y echaron suertes sobre mi pueblo, y á los niños dieron por una ramera, y vendieron las niñas por vino, que bebían.
4 Y también, ¿qué tengo yo con vosotros, Tiro, y Sidón, y todos los términos de Palestina? ¿dádme habéis de dar el pago? y si vosotros me recompensáis, de presto haré volver vuestra paga sobre vuestra cabeza.
5 Porque habéis llevado mi plata y mi oro, y mis cosas preciosas y hermosas metisteis en vuestros templos:
6 Y vendisteis los hijos de Judá y los hijos de Jerusalem á los hijos de los Griegos, extendiéndolos lejos de su término.
7 He aquí yo los levanto del lugar donde los vendisteis, y volveré vuestra paga sobre vuestra cabeza;
8 Y venderé vuestros hijos y vuestras hijas en mano de los hijos de Judá, y ellos los venderán á los Sabeos, nación apartada; porque Jehová lo ha dicho.
9 Pregonad esto entre las gentes, denunciad guerra, despertad á los valientes, lléguense, vengan todos los hombres de guerra.
10 Haced espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el flaco: Fuerte soy.
11 Juntaos y venid, gentes todas de alrededor, y congregaos: haz venir allí, oh Jehová, á tus fuertes.
12 Las gentes se despierten, y suban al valle de Josaphat: porque allí me sentaré para juzgar á todas las gentes de alrededor.
13 Echad la hoz, porque la mies está ya madura. Venid, descended; porque el lagar está lleno, rebosan las cubas: porque mucha es la maldad de ellos.
14 Muchos pueblos en el valle de la decisión: porque cercano está el día de Jehová en el valle de la decisión.
15 El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor.
16 Y Jehová bramará desde Sión, y dará su voz desde Jerusalem, y temblarán los cielos y la tierra: mas Jehová será la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel.
17 Y conoceréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que habito en Sión, monte de mi santidad: y Jerusalem será santa, y extraños no pasarán ya más por ella.
18 Y será que en aquel tiempo los montes destilarán mosto, y los collados fluirán leche, y por todos los arroyos de Judá correrán aguas; y saldrá una fuente de la casa de Jehová, y regará el valle de Sittim.
19 Egipto será destruído, y Edom será vuelto en desierto de soledad, por la injuria hecha á los hijos de Judá; porque derramaron en su tierra la sangre inocente.
20 Mas Judá para siempre será habitada, y Jerusalem en generación y generación.
21 Y limpiaré la sangre de los que no limpié: y Jehová morará en Sión.