¿Te imaginas cómo debió sentirse Oseas cuando Dios le dijo que se casara con una prostituta? Dios le dio la tarea de casarse con una prostituta para mostrar que el pueblo de Israel se había apartado de Dios y había cometido adulterio espiritual. El pueblo se había alejado y había comenzado a adorar a otros dioses, como una prostituta que se ofrece a otros hombres. Qué tarea la de Oseas.
En el liderazgo siempre hay situaciones que exigen renuncia. Quien quiere ascender debe estar dispuesto a renunciar a algo. Significa renunciar a opciones personales para mostrarles a otras personas hacia dónde deben ir. Oseas vivió la Ley del Sacrificio varias veces en su propia vida:
- Se le pidió que se casara con una prostituta.
- Se le pidió que dirigiera en tiempos de rebelión.
- Se le dio un mensaje muy impopular para transmitir.
- Se le pidió que criara hijos que no eran suyos.
- Estaba decidido a mantener la compostura incluso bajo exigencias duras.
- Tenía la tarea de vivir constantemente por fe, aunque la situación cambiara sin cesar.
Los líderes pierden el derecho a ser egoístas. Deben tener en cuenta la vida de los demás cuando toman decisiones. Deben decir lo que la gente necesita oír, no lo que quiere oír. Deben guiar a la gente hacia donde debe ir, no hacia donde quiere ir. ¿Podría ser esa una razón por la que hay tan pocos buenos líderes?
Oseas 1:2 El principio de la palabra de Jehová con Oseas. Y dijo Jehová á Oseas: Ve, tómate una mujer fornicaria, é hijos de fornicaciones: porque la tierra se dará á fornicar apartándose de Jehová.