Dios es el líder supremo, la autoridad suprema y el comunicador supremo. La creación confirma el poder de Dios y le da gloria por ello (Sal 19.1-7). La ley confirma la sabiduría y la voluntad de Dios (Sal 19.8-15). Dios revela su ser con gran precisión a través de ambas cosas: su creación y su ley. Tres versículos confirman los resultados de su comunicación suprema hacia las personas (Sal 19.8-10).
| La revelación de Dios | Descripción | Resultado |
|---|---|---|
| Su ley | es perfecta y | convierte el alma |
| Su testimonio | es fiel y | nos hace sabios |
| Sus mandamientos | son rectos y | alegran el corazón |
| Su precepto | es puro y | alumbra los ojos |
| El temor | es limpio y | permanece para siempre |
| Sus juicios | son verdad y | enteramente justos |
Dios se comunica de diversas maneras, que los líderes también pueden reconocer y aprovechar para sí. ¿Qué comunican los líderes a través de las reglas que establecen, de los encargos que dan, de sus juicios, de sus obras y del fruto visible de su trabajo?
Salmo 19
La gloria de Dios en su creación y en su ley
1 Al Músico principal: Salmo de David.
2 Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos.
3 Un día emite palabra á otro día, Y una noche declara sabiduría á otra noche.
4 No hay dicho, ni palabras, Ni es oída su voz.
5 Por toda la tierra salió su hilo, Y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol;
6 Y él, como esposo que sale de su tálamo, Alégrase cual gigante para correr el camino.
7 Del un cabo de los cielos es su salida, Y su giro hasta la extremidad de ellos: Y no hay quien se esconda de su calor.
8 La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma: El testimonio de Jehová, fiel, que hace sabio al pequeño.
9 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón: El precepto de Jehová, puro, que alumbra los ojos.
10 El temor de Jehová, limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
11 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; Y dulces más que miel, y que licor de panales.
12 Tu siervo es además amonestado con ellos: En guardarlos hay grande galardón.
13 Los errores, ¿quién los entenderá? Líbrame de los que me son ocultos.
14 Detén asimismo á tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí: Entonces seré íntegro, Y estaré limpio de gran rebelión.
15 Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.