Sofonías hablaba de parte de Dios, como también lo hicieron los demás profetas del Antiguo Testamento. Su mensaje divino exigía de Sofonías cualidades únicas, porque Dios lo comisionó para entregar un mensaje que sus oyentes no querían escuchar. No significaba paz, alegría ni consuelo, sino que contenía metáforas duras y repulsivas.
Sofonías anunció el juicio sobre Judá con gran autoridad. ¿Cómo pudo mantenerse firme pese a la gran resistencia y proclamar su mensaje con pasión? ¿Qué pueden aprender los líderes de él?
- Cree en tu Dios. Sofonías tenía que confiar en que Dios lo protegería y lo capacitaría para proclamar el mensaje.
- Cree en tu mensaje. Sofonías tenía que estar convencido de que eso era exactamente lo que el pueblo necesitaba oír en ese momento.
- Cree en tu motivo. Sofonías necesitaba tener claro que su motivo era puro.
- Cree en tu gente. Sofonías tenía que creer en el pueblo y en su capacidad de aprender.
- Cree en ti mismo. Sofonías tenía que estar convencido de que él era el indicado para esa tarea.
Sofonías 1:1-18
El día de la ira de Dios
1 Palabra de Jehová que fué á Sofonías, hijo de Cushi, hijo de Gedalías, hijo de Amarías, hijo de Ezechîas, en días de Josías hijo de Amón, rey de Judá.
2 Destruiré del todo todas las cosas de sobre la haz de la tierra, dice Jehová.
3 Destruiré los hombres y las bestias: destruiré las aves del cielo, y los peces del mar, y los impíos tropezarán; y talaré los hombres de sobre la haz de la tierra, dice Jehová.
4 Y extenderé mi mano sobre Judá, y sobre todos los moradores de Jerusalem; y talaré de este lugar los restos de Baal, y el nombre de los Chemarims con sus sacerdotes;
5 Y á los que se inclinan sobre los terrados al ejército del cielo; y á los que se inclinan jurando por Jehová, y jurando también por su rey;
6 Y á los que tornan atrás de en pos de Jehová; y á los que no buscaron á Jehová, ni preguntaron por él.
7 Calla en la presencia del Señor Jehová, porque el día de Jehová está cercano; porque Jehová ha aparejado sacrificio, y ha convidado á sus llamados.
8 Y será, que en el día del sacrificio de Jehová haré visitación sobre los príncipes, y sobre los hijos del rey, y sobre todos los que visten vestido extranjero.
9 Asimismo haré visitación en aquel día sobre todos los que saltan la puerta, los que hinchen de robo y de engaño las casas de sus señores.
10 Y habrá en aquel día, dice Jehová, voz de clamor desde la puerta del pescado, y aullido desde la escuela, y grande quebrantamiento desde los collados.
11 Aullad, moradores de Mactesh, porque todo el pueblo mercader es destruído; talados son todos los que os traían dinero.
12 Y será en aquel tiempo, que yo escudriñaré á Jerusalem con candiles, y haré visitación sobre los hombres que están asentados sobre sus heces, los cuales dicen en su corazón: Jehová ni hará bien ni mal.
13 Será por tanto saqueada su hacienda, y sus casas asoladas: y edificarán casas, mas no las habitarán; y plantarán viñas, mas no beberán el vino de ellas.
14 Cercano está el día grande de Jehová, cercano y muy presuroso; voz amarga del día de Jehová; gritará allí el valiente.
15 Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento,
16 Día de trompeta y de algazara, sobre las ciudades fuertes, y sobre las altas torres.
17 Y atribularé los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron contra Jehová; y la sangre de ellos será derramada como polvo, y su carne como estiércol.
18 Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Jehová; porque toda la tierra será consumida con el fuego de su celo; porque de cierto consumación apresurada hará con todos los moradores de la tierra.