Cuando Israel se acercaba al Jordán, Moisés envió a doce espías para explorar la tierra prometida. Un espía de cada una de las doce tribus de Israel entró en Canaán, exploró la tierra y regresó con un informe. Los doce habían vivido las mismas experiencias, pero las conclusiones de diez de los espías diferían claramente de las de los otros dos. Josué y Caleb estaban en minoría, pero tenían razón. ¿Cuál pudo haber sido el motivo de estas opiniones tan distintas?
Semejanzas
- Los doce espías eran líderes en sus tribus (13:2).
- Los doce espías recibieron la misma promesa (13:2).
- Los doce espías recibieron las mismas oportunidades (13:2).
Diferencias - Informe de la mayoría
- Diez dijeron "no" a la entrada
- Diez malinterpretaron su misión
- Diez vieron a Dios a la luz de sus circunstancias
Tras su regreso, diez de los doce espías habían adoptado una actitud temerosa ante todo el proyecto. No es difícil entender por qué. Dios no aparece por ningún lado en su informe; ni siquiera mencionan su nombre una sola vez. Su espíritu quejumbroso, su visión pesimista y su informe negativo se propagaron como una plaga por todo el campamento de Israel. "Ciertamente era una tierra que fluía leche y miel, ¡pero hay gigantes en esa tierra!", declararon. "De ninguna manera podemos entrar y tomarla en posesión."
Diferencias - Informe de la minoría
- Dos dijeron "sí" a la entrada
- Dos comprendieron su misión
- Dos vieron las circunstancias a la luz de su Dios
Aunque Josué y Caleb hicieron el mismo viaje y vieron las mismas cosas que los otros diez espías, regresaron con un informe entusiasta y positivo. Nunca dudaron de que los israelitas pudieran tomar la tierra. Basaron su informe en el historial de Dios con el pueblo en el desierto. Reconocieron abiertamente los obstáculos, pero sabían que ninguno de ellos era un obstáculo para Dios. Regresaron y dijeron: "Sí, hay gigantes en la tierra, pero son enanos en comparación con nuestro Dios. ¡Podemos vencerlos y tomar la tierra! Y por cierto, en Canaán realmente fluyen leche y miel."
La principal diferencia entre los espías: ¡la actitud!
La única diferencia entre quienes entregaron el informe de la mayoría y el de la minoría era interna. Sus informes tan distintos reflejaban actitudes opuestas hacia la tierra, las promesas divinas, el pueblo en Canaán, el trabajo que ello implicaba, el Señor y ellos mismos.
La actitud de la mayoría:
- Fueron desobedientes a Dios
- Creyeron que la tierra no tenía futuro
- Eran cobardes y tenían miedo
- Ignoraron por completo a Dios en su informe
- Sufrían de un complejo de saltamontes
¿El resultado?
Estos diez que dijeron "no" sembraron inquietud en todo el campamento de Israel. Su actitud temerosa contagió cada vez a más personas del pueblo, hasta que el miedo ya no pudo contenerse. "Nuestros hermanos han hecho desfallecer nuestro corazón, diciendo: Un pueblo mayor y más alto que nosotros, ciudades grandes y amuralladas hasta el cielo, y también hijos de Anac hemos visto allí." (Deuteronomio 1:28). A causa del informe negativo de la mayoría, estos diez espías privaron a casi dos millones de personas de su herencia en Canaán. Por su influencia temerosa, los israelitas fueron enviados de vuelta al desierto para morir, y Dios retrasó el cumplimiento de su visión para su pueblo escogido durante 40 frustrantes años. ¡Si tan solo hubieran escuchado a la minoría! Consideremos su actitud, muy superior.
La actitud de la minoría:
- Fueron obedientes a Dios
- Insistieron en entrar en la tierra y tomarla en posesión
- Encontraron su valor en la fe
- Tenían confianza en su informe
- Se veían a sí mismos en relación con Dios
¿El resultado?
Caleb y Josué permanecieron con vida para una nueva era, mientras que los otros diez espías perecieron en el desierto junto con el resto de aquella generación adulta incrédula.
Principios de la actitud positiva
La actitud marca la diferencia. Desarrollar una actitud positiva es el primer paso en el camino para convertirse en un líder eficaz. Sin este bloque de construcción decisivo, no se puede edificar un liderazgo exitoso. De las palabras y los hechos de Josué y Caleb se pueden extraer los siguientes principios sobre la actitud positiva:
- Nuestra actitud determina nuestra meta en la vida.
- Nuestra actitud determina nuestras relaciones con las personas.
- Nuestra actitud es a menudo la única diferencia entre el éxito y el fracaso.
- Nuestra actitud al comienzo de una tarea influye en su resultado más que cualquier otra cosa.
- Nuestra actitud puede convertir los problemas en bendiciones.
- Nuestra actitud puede darnos una perspectiva nueva, inusual y positiva.
- Nuestra actitud no es automáticamente buena solo porque pertenecemos a Dios.