Los líderes deberían leer esta historia con frecuencia. Describe la gracia de Dios, ilustrada mediante un hacendado y sus trabajadores de la viña. Los trabajadores nos muestran cómo se ven los líderes cuando apartan la mirada de Dios y comienzan a concentrarse en sí mismos. Con esta parábola, Jesús trata de corregir actitudes equivocadas. Intenta abordar lo siguiente:
- Ensimismamiento
Murmuramos y nos quejamos de las injusticias. Nos concentramos más en nuestro propio trabajo que en el trabajo para Dios.
- Comparación
Ignoramos la gracia de Dios y nos ocupamos del estatus de los demás.
- Presunción
Nos atribuimos demasiado cuando se trata de recompensas, olvidando que cada don es una bendición.
- Distorsión
Cuando juzgamos a otros como indignos, no entendemos que todo el reino de Dios está edificado sobre la gracia.
Mateo 20:1-19
Los obreros de la viña
1 Porque el reino de los cielos es semejante á un hombre, padre de familia, que salió por la mañana á ajustar obreros para su viña.
2 Y habiéndose concertado con los obreros en un denario al día, los envió á su viña.
3 Y saliendo cerca de la hora de las tres, vió otros que estaban en la plaza ociosos;
4 Y les dijo: Id también vosotros á mi viña, y os daré lo que fuere justo. Y ellos fueron.
5 Salió otra vez cerca de las horas sexta y nona, é hizo lo mismo.
6 Y saliendo cerca de la hora undécima, halló otros que estaban ociosos; y díceles: ¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos?
7 Dícenle: Porque nadie nos ha ajustado. Díceles: Id también vosotros á la viña, y recibiréis lo que fuere justo.
8 Y cuando fué la tarde del día, el señor de la viña dijo á su mayordomo: Llama á los obreros, y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.
9 Y viniendo los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario.
10 Y viniendo también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario.
11 Y tomándolo, murmuraban contra el padre de la familia,
12 Diciendo: Estos postreros sólo han trabajado una hora, y los has hecho iguales á nosotros, que hemos llevado la carga y el calor del día.
13 Y él respondiendo, dijo á uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no te concertaste conmigo por un denario?
14 Toma lo que es tuyo, y vete; mas quiero dar á este postrero, como á ti.
15 ¿No me es lícito á mí hacer lo que quiero con lo mío? ó ¿es malo tu ojo, porque yo soy bueno?
16 Así los primeros serán postreros, y los postreros primeros: porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.
El tercer anuncio de la pasión y resurrección de Jesús
17 Y subiendo Jesús á Jerusalem, tomó doce discípulos aparte en el camino, y les dijo:
18 He aquí subimos á Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado á los príncipes de los sacerdotes y á los escribas, y le condenarán á muerte;
19 Y le entregarán á los Gentiles para que le escarnezcan, y azoten, y crucifiquen; mas al tercer día resucitará.