En Miqueas 6:8, Dios explica lo que espera de las personas, y esto se aplica especialmente a los líderes. ¿Por qué? Porque Dios da a los líderes la responsabilidad de crear un entorno de justicia. La gente aprende a amar la justicia y a mostrar misericordia cuando el líder establece una cultura de ambas cosas.
Los tres puntos que aparecen en este texto definen los valores y el carácter de un líder que agrada a Dios:
- Se aferran a la palabra de Dios y actúan con justicia. La justicia y la integridad determinan sus decisiones sobre políticas y programas.
- Practican mostrar amor. El amor por las personas y la capacidad de relacionarse tienen alta prioridad.
- Andan humildemente con Dios. Una relación respetuosa con Dios determina su estrategia y su estilo de vida.
Miqueas 6:8 Oh hombre, él te ha declarado qué sea lo bueno, y qué pida Jehová de ti: solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios.