Una cosa está fuera de toda duda. Jesús fue un modelo absoluto de la Ley del Sacrificio. Renunció durante todo un tiempo a los privilegios del cielo para cumplir su misión divina en la tierra.
Isaías 53 describe que Jesús tomaría sobre sí nuestro pecado, nuestro dolor y nuestras faltas, para que pudiéramos vivir en justicia, sanidad y victoria sobre la muerte. Mientras que Jesús dirige esta oferta a cada persona, los líderes pueden beneficiarse de ella de una manera muy especial.
¿A qué renunció Jesús y qué recibieron las personas a cambio? ¿Qué sucedería si el líder aceptara este regalo y lo reclamara para sí mismo?
| Su sacrificio | Nuestro regalo |
|---|---|
| Aflicción, debilidad e inseguridad | Seguridad y emociones estables |
| Pecado y transgresiones | Perdón de la culpa |
| Enfermedad | Sanidad |
| Angustia y dolor del alma | Paz interior |
| Nuestra debilidad | Su fortaleza |
Isaías 53:1-12
1 ¿QUIÉN ha creído á nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?
2 Y subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca: no hay parecer en él, ni hermosura: verlo hemos, mas sin atractivo para que le deseemos.
3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto: y como que escondimos de él el rostro, fué menospreciado, y no lo estimamos.
4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, herido de Dios y abatido.
5 Mas él herido fué por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados.
6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino: mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.
7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca: como cordero fué llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.
8 De la cárcel y del juicio fué quitado; y su generación ¿quién la contará? Porque cortado fué de la tierra de los vivientes; por la rebelión de mi pueblo fué herido.
9 Y dispúsose con los impíos su sepultura, mas con los ricos fué en su muerte; porque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.
10 Con todo eso Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole á padecimiento. Cuando hubiere puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.
11 Del trabajo de su alma verá y será saciado; con su conocimiento justificará mi siervo justo á muchos, y él llevará las iniquidades de ellos.
12 Por tanto yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fué contado con los perversos, y él llevó el pecado de muchos, y orará por los transgresores.