Salomón recuerda en este capítulo que la relación del líder con su propio líder desempeña un papel importante. La sumisión no es necesaria por el bien del líder superior, sino porque así está organizado el cargo dentro de la organización, y porque Dios lo ordena. Pero, ¿qué pasa entonces con los líderes que no usan su autoridad para el bien de aquellos a quienes dirigen? Salomón advierte claramente aquí que la maldad pesa mucho sobre el líder, y que este no sabe cómo sucederán las cosas. Los líderes usan su autoridad para servir a las personas y hacerles bien.
| Papel del seguidor | Papel del líder |
|---|---|
| Se somete a la autoridad que Dios le ha dado. | Emplea con sabiduría y prudencia la autoridad que Dios le ha dado. |
| Confía en que Dios alcanzará su meta. | Es consciente de que ningún ser humano puede controlarlo todo. |
| No se rinde ni divide. | Dirige a otros sirviéndoles. |
Eclesiastés 8.1-9
1 ¿QUIÉN como el sabio? ¿y quién como el que sabe la declaración de las cosas? La sabiduría del hombre hará relucir su rostro, y la tosquedad de su rostro se mudará.
La injusticia en el mundo
2 Yo te aviso que guardes el mandamiento del rey y la palabra del juramento de Dios.
3 No te apresures á irte de su presencia, ni estés en cosa mala; porque él hará todo lo que quisiere.
4 Pues la palabra del rey es con potestad, ¿y quién le dirá, Qué haces?
5 El que guarda el mandamiento no experimentará mal; y el corazón del sabio conoce el tiempo y el juicio.
6 Porque para todo lo que quisieres hay tiempo y juicio; mas el trabajo del hombre es grande sobre él;
7 Por cuanto no sabe lo que ha de ser: y el cuándo haya de ser, ¿quién se lo enseñará?
8 No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para detener el espíritu, ni potestad sobre el día de la muerte; y no valen armas en tal guerra; ni la impiedad librará al que la posee.
9 Todo esto he visto, y he puesto mi corazón en todo lo que debajo del sol se hace: hay tiempo en que el hombre se enseñorea del hombre para mal suyo.