Liderar significa perder el derecho a ser egoísta. Los trabajadores del libro de Hageo habían dejado de cumplir con su verdadero encargo de construir el templo, y en su lugar habían empezado a trabajar en sus propias casas y a ocuparse de sus propios negocios. Hizo falta un líder como Hageo para llevarlos de vuelta a su verdadero encargo. El capítulo 1 muestra lo que sucedió cuando descuidaron su máxima prioridad:
- No consideraron que su actuar contradecía su fe (v3-5)
- Trabajaron duro, pero no vieron grandes resultados (v6)
- Invirtieron mucho, pero recibieron muy poco a cambio (v6)
- Estaban insatisfechos con su capacidad productiva (v7-9)
Cuando los líderes y su gente se ocupan de las prioridades equivocadas, la consecuencia es casi siempre la decepción. El principio de Pareto dice que el 20% de las actividades produce el 80% de los resultados. Pero con las prioridades equivocadas, el 80% de las actividades produce solo el 20% de los resultados. No se trata de trabajar más duro, sino de trabajar con más inteligencia.
Hageo 1:3-9
3 Y fué palabra de Jehová por mano del profeta Haggeo, diciendo:
4 ¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de morar en vuestras casas enmaderadas, y esta casa está desierta?
5 Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos.
6 Sembráis mucho, y encerráis poco; coméis, y no os hartáis; bebéis, y no os saciáis; os vestís, y no os calentáis; y el que anda á jornal recibe su jornal en saco roto.
7 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.
8 Subid al monte, y traed madera, y edificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré honrado, ha dicho Jehová.
9 Buscáis mucho, y halláis poco; y encerráis en casa, y soplo en ello. ¿Por qué? dice Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre á su propia casa.