Al principio de su tiempo, Josué no tenía mucho impulso. Todo lo contrario. Tuvo que lidiar con varios obstáculos que impedían el impulso. Se encontraba en la siguiente situación:
- El pueblo de Israel había perdido a su padre fundador.
- Josué era el sucesor de ese héroe y gran líder.
- El pueblo de Israel llevaba 40 años en el desierto y no había hecho realidad su sueño.
- Ante ellos había un río caudaloso y numerosas ciudades fortificadas.
Entonces, ¿qué puede hacer un líder sin impulso?
- Puede destacar que avanzar significa obedecer a Dios.
- Puede hablar sobre las conquistas pasadas bajo la dirección de Dios.
- Puede procurar que se produzcan rápidamente los primeros éxitos.
- Puede subrayar su propia fe en lo que Dios ha prometido.
- Puede ser un ejemplo de valentía para todos.
- Puede erigir monumentos para recordar la fidelidad de Dios.
En el capítulo 10, Josué disfruta de los frutos de la Ley del Impulso. Israel obtuvo una victoria tras otra. Y cada victoria hacía más fácil la siguiente. Esa es la Ley del Impulso.
Josué 10:1-43
Victoria de Josué en Gabaón
1 Y como Adonisedec rey de Jerusalem oyó que Josué había tomado á Hai, y que la habían asolado, (como había hecho á Jericó y á su rey, así hizo á Hai y á su rey;) y que los moradores de Gabaón habían hecho paz con los Israelitas, y que estaban entre ellos;
2 Tuvieron gran temor; porque Gabaón era una gran ciudad, como una de las ciudades reales, y mayor que Hai, y todos sus varones fuertes.
3 Envió pues á decir Adonisedec rey de Jerusalem á Oham rey de Hebrón, y á Phiream rey de Jarmuth, y á Japhia rey de Lachîs, y á Debir rey de Eglón:
4 Subid á mí, y ayudadme, y combatamos á Gabaón; porque ha hecho paz con Josué y con los hijos de Israel.
5 Y cinco reyes de los Amorrheos, el rey de Jerusalem, el rey de Hebrón, el rey de Jarmuth, el rey de Lachîs, el rey de Eglón, se juntaron y subieron, ellos con todos sus ejércitos, y asentaron campo sobre Gabaón, y pelearon contra ella.
6 Y los moradores de Gabaón enviaron á Josué al campo en Gilgal, diciendo: No encojas tu mano de tus siervos; sube prestamente á nosotros para guardarnos y ayudarnos: porque todos los reyes de los Amorrheos que habitan en las montañas, se han juntado contra nosotros.
7 Y subió Josué de Gilgal, él y todo el pueblo de guerra con él, y todos los hombres valientes.
8 Y Jehová dijo á Josué: No tengas temor de ellos: porque yo los he entregado en tu mano, y ninguno de ellos parará delante de ti.
9 Y Josué vino á ellos de repente, habiendo subido toda la noche desde Gilgal.
10 Y Jehová los turbó delante de Israel, y los hirió con gran mortandad en Gabaón: y siguiólos por el camino que sube á Beth-oron, é hiriólos hasta Azeca y Maceda.
11 Y como iban huyendo de los Israelitas, á la bajada de Beth-oron, Jehová echó del cielo sobre ellos grandes piedras hasta Azeca, y murieron: y fueron muchos más los que murieron de las piedras del granizo, que los que los hijos de Israel habían muerto á cuchillo.
12 Entonces Josué habló á Jehová el día que Jehová entregó al Amorrheo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los Israelitas: Sol, detente en Gabaón; Y tú, Luna, en el valle de Ajalón.
13 Y el sol se paró y la luna se detuvo, hasta tanto que la gente se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está esto escrito en el libro de Jasher? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró á ponerse casi un día entero.
14 Y nunca fué tal día antes ni después de aquél, escuchando Jehová á la voz de un hombre: porque Jehová peleaba por Israel.
15 Y Josué, y todo Israel con él, se volvieron al campo en Gilgal.
16 Y los cinco reyes huyeron, y se escondieron en una cueva en Maceda.
17 Y fué dicho á Josué que los cinco reyes habían sido hallados escondidos en una cueva en Maceda.
18 Entonces Josué dijo: Rodad grandes piedras á la boca de la cueva, y poned hombres junto á ella que los guarden;
19 Y vosotros no os paréis, sino seguid á vuestros enemigos, é heridles la retaguardia, sin dejarles entrar en sus ciudades; porque Jehová vuestro Dios los ha entregado en vuestra mano.
20 Y aconteció que como Josué y los hijos de Israel acabaron de herirlos con mortandad muy grande, hasta destruirlos, los que quedaron de ellos se metieron en las ciudades fuertes.
21 Y todo el pueblo se volvió sano y salvo á Josué al campo en Maceda: que no hubo quien moviese su lengua contra ninguno de los hijos de Israel.
22 Entonces dijo Josué: Abrid la boca de la cueva, y sacadme de ella á estos cinco reyes.
23 Y ellos lo hicieron así, y sacáronle de la cueva aquellos cinco reyes: al rey de Jerusalem, al rey de Hebrón, al rey de Jarmuth, al rey de Lachîs, al rey de Eglón.
24 Y cuando hubieron sacado estos reyes á Josué, llamó Josué á todos los varones de Israel, y dijo á los principales de la gente de guerra que habían venido con él: Llegad y poned vuestros pies sobre los pescuezos de estos reyes. Y ellos se llegaron, y pusieron sus pies sobre los pescuezos de ellos.
25 Y Josué les dijo: No temáis, ni os atemoricéis; sed fuertes y valientes, porque así hará Jehová á todos vuestros enemigos contra los cuales peleáis.
26 Y después de esto Josué los hirió y los mató, y los hizo colgar en cinco maderos: y quedaron colgados en los maderos hasta la tarde.
27 Y cuando el sol se iba á poner, mandó Josué que los quitasen de los maderos, y los echasen en la cueva donde se habían escondido: y pusieron grandes piedras á la boca de la cueva, hasta hoy.
La conquista del sur de Canaán
28 En aquel mismo día tomó Josué á Maceda, y la puso á cuchillo, y mató á su rey; á ellos y á todo lo que en ella tenía vida, sin quedar nada; mas al rey de Maceda hizo como había hecho al rey de Jericó.
29 Y de Maceda pasó Josué, y todo Israel con él, á Libna; y peleó contra Libna:
30 Y Jehová la entregó también á ella, y á su rey, en manos de Israel; y metióla á cuchillo, con todo lo que en ella había vivo, sin dejar nada; mas á su rey hizo de la manera que había hecho al rey de Jericó.
31 Y Josué, y todo Israel con él, pasó de Libna á Lachîs, y puso campo contra ella, y combatióla:
32 Y Jehová entregó á Lachîs en mano de Israel, y tomóla al día siguiente, y metióla á cuchillo, con todo lo que en ella había vivo, como había hecho en Libna.
33 Entonces Horam, rey de Gezer, subió en ayuda de Lachîs; mas á él y á su pueblo destruyó Josué, hasta no dejar ninguno de ellos.
34 De Lachîs pasó Josué, y todo Israel con él, á Eglón: y pusieron campo contra ella, y combatiéronla;
35 Y tomáronla el mismo día, y metiéronla á cuchillo; y aquel día mató á todo lo que en ella había vivo, como había hecho en Lachîs.
36 Y subió Josué, y todo Israel con él, de Eglón á Hebrón, y combatiéronla;
37 Y tomándola, matáronla á cuchillo, á su rey y á todas sus ciudades, y todo lo que en ella había vivo, sin quedar nada: como habían hecho á Eglón, así la destruyeron con todo lo que en ella había vivo.
38 Y volvióse Josué, y todo Israel con él, sobre Debir, y combatióla;
39 Y tomóla, y á su rey, y á todas sus ciudades; y pasáronlos á cuchillo, y destruyeron todo lo que allí dentro había vivo, sin dejar nada: como había hecho á Hebrón, así hizo á Debir y á su rey; y como había hecho á Libna y á su rey.
40 Hirió pues Josué toda la región de las montañas, y del mediodía, y de los llanos, y de las vertientes de las aguas, y á todos sus reyes, sin dejar nada; todo lo que tenía vida lo mató, como Jehová Dios de Israel lo había mandado.
41 Y desde Cades-barnea hasta Gaza, y toda la tierra de Gosén hasta Gabaón, hirió Josué.
42 Y todos estos reyes, y sus tierras, los tomó Josué de una vez: porque Jehová el Dios de Israel peleaba por Israel.
43 Y volvió Josué, y todo Israel con él, al campo en Gilgal.