Así como Moisés lo muestra en el Salmo 90, David también muestra en el Salmo 39 lo importante que es nuestro tiempo en esta tierra. Le pide a Dios que cuente sus días, lo cual debería ser la oración de todo líder.
Salmo 90:12 Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
Salmo 39:4 Hazme saber, Jehová, mi fin, y cuánta sea la medida de mis días; sepa yo cuánto tengo de ser del mundo.
Los líderes sabios trabajan de tal manera que redimen el tiempo que tienen.
Efesios 5:15 Mirad, pues, cómo andéis avisadamente; no como necios, mas como sabios,
16 Redimiendo el tiempo, porque los días son malos.
El experto en gestión Peter Drucker identificó un principio de liderazgo esencial cuando dijo: "Los ejecutivos eficaces no comienzan por sus tareas, sino por su tiempo."
Como líder, la pregunta sobre el valor del tiempo debe plantearse una y otra vez. ¿Vale esta tarea el tiempo que le estamos dedicando? ¿Qué pasaría si el líder no se hiciera esta pregunta? ¿La haría alguien más?
El líder sabe exactamente cuán valioso es el tiempo. No en vano existe el dicho "el tiempo es oro". Ha desarrollado hábitos sanos en el manejo del tiempo que le impiden gastar demasiado en los lugares equivocados.
Si el líder no sabe en qué usa su tiempo, esa es una señal de alarma. Pero si encuentra fragmentos de tiempo que puede agrupar en un bloque más grande, es como si encontrara dinero que puede invertir en alcanzar sus metas.
Los líderes saben exactamente en qué invierten sus minutos, sus horas y sus días.