El profeta termina su libro con una confesión conmovedora de su compromiso. Reafirma su compromiso con Dios, con su visión y con el destino de su pueblo. Independientemente de lo que sucediera, confiaba en el proceso en el que Dios lo había puesto.
Esa es la actitud que necesitan los líderes para cumplir su misión. En el momento en que el líder actúa con ese compromiso, todos los recursos, conocimientos y personas necesarios lo seguirán. Cuando los líderes se comprometen así de firmemente con una visión, sus seguidores enfrentarán los retos venideros a pesar de todas las circunstancias.
Habacuc lo vive. De sus pasos hacia el compromiso se pueden extraer las siguientes ideas para la reflexión:
- Preguntar. Da un paso adelante y pide la sabiduría de Dios y que se haga su voluntad.
- Esperar. Deja que Dios actúe. Confía en su poder y en su provisión.
- Aceptar. Escucha y recibe sus instrucciones. Prepárate para el cambio.
- Responder. Sé obediente a lo que sea que te pida.
- Celebrar. Alábalo y glorifícalo, independientemente de las circunstancias actuales.
Habacuc 3:17-19
17 Aunque la higuera no florecerá, ni en las vides habrá frutos; la obra de la oliva mentirá, y los labrados no darán mantenimiento; y las ovejas serán taladas de la majada, y no habrá vacas en los corrales;
18 Con todo yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salud.
19 Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual pondrá mis pies como de ciervas, y me hará andar sobre mis alturas en mi Neginot.